domingo, 15 de abril de 2012

No seamos mansos, no somos tercer mundo


"Si es nacional es una mierda" pareciera ser nuestro jingle oficial. El hecho de que estemos mal no lo discuto y más bien lo confirmo: podríamos estar mejor. Pero averiguar lo que es realmente "una perspectiva" y cuestionar lo que la se acepta como "la verdad" es una responsabilidad individual. 

Estamos acostumbrados y desensibilizados al poder de los comentarios que nos ponen como humanos de tercera clase, algo un poquito más que basura. Por ejemplo el término "tercer mundo", que lo inventó el francés Alfred Sauvy y se utiliza para estadística y productividad. Esas herramientas han sido mal utilizadas con el objetivo de oficializar las cosas, así como el famosos título de "el país mas feliz del mundo", el cual, tomando en cuenta nuestro jingle... es obvio que no es cierto.

A mi no me interesa defender la mediocridad pero si me interesa dejar claro que si algo es una mierda, no es por el hecho de que sea tico o latino. Ese es el prejuicio que se fomenta con los comentarios despectivos y autoviolentos. Y lo peor es que justifica una vez mas la cultura de "pobrecito", la cual, nos paraliza. Yo conozco los muchos defectos, parches y pésimas decisiones de mi terruño. Veo sus repercusiones pero me parece que sentirse superior al "vulgo que se conforma con vivir en el país más feliz de mundo" y abrir la boca para derramar insultos... tampoco es la respuesta. Esto sólo fomenta la ira.

Es un deber preguntarnos si hay alternativas a esa versiones "oficiales" de la realidad. Por eso quiero traer a la mesa el principio que todos somos humanos, que tenemos igualdad de oportunidades y vivimos en un solo mundo. El día que toda nuestra sociedad acepte esto, valore lo que hemos hecho bien y aprenda de lo hemos hecho mal, entonces seguiremos creciendo positivamente... como le pasa a  cualquier persona con una autoestima sana.

A mi parecer, nuestro país tiene todas las condiciones para que en él viva la población más feliz del mundo pero escogemos sentirnos unos miserables y no hacer nada al respecto. Es urgente respetarnos a nosotros mismos, aceptarnos y hacer crecer nuestra cultura desde donde podamos aportar.